Opinión: adiós al playoff entre Segunda y Tercera Federación, ¿un acierto o un recorte?
La RFEF ha confirmado que esta temporada no habrá fase de promoción entre Segunda y Tercera Federación femenina, una decisión que pasa casi desapercibida entre el ruido de fichajes millonarios de la Liga F, pero que va a condicionar el futuro de decenas de clubes modestos. Y conviene preguntarse si es una buena noticia.
Menos partidos, menos incertidumbre
La eliminación del playoff simplifica el calendario: los ascensos y descensos entre ambas categorías pasan a decidirse directamente por la clasificación de la liga regular, sin la carga añadida de eliminatorias de ida y vuelta al final de una temporada ya larga. Para clubes con estructuras modestas, esto significa menos gasto en desplazamientos, menos riesgo de lesiones de última hora y una planificación deportiva y económica más previsible desde el primer día de pretemporada.
Pero también menos oportunidades
El reverso de la moneda es evidente: el playoff, con todos sus inconvenientes, ofrecía una segunda vida a equipos que llegaban con opciones reales de ascenso sin haber sido primeros de su grupo. Su desaparición estrecha el camino hacia arriba a un único billete directo por grupo, un modelo más riguroso con el rendimiento de toda la temporada, pero también más duro con proyectos que, tras una gran temporada, se quedan a un solo punto de la gloria sin ninguna vía de repesca.
El precedente masculino, una referencia incómoda
El fútbol masculino español ha experimentado en las últimas temporadas cambios similares en sus categorías federativas, con resultados desiguales: mientras algunos clubes agradecen la simplificación del calendario, otros denuncian que se pierde la épica y el negocio taquillero que generan las eliminatorias de ascenso, un ingreso extra nada desdeñable para estructuras que sobreviven con presupuestos ajustados. Trasladar ese debate al fútbol femenino, todavía en pleno proceso de profesionalización en sus categorías inferiores, añade una capa extra de complejidad.
Una decisión que pide seguimiento, no aplausos automáticos
Es tentador celebrar cualquier cambio estructural como un paso hacia la modernización del fútbol femenino, pero la eliminación de los playoffs de promoción merece un análisis más pausado antes de valorarla como un acierto. Si el objetivo es fortalecer la base del fútbol femenino español, habrá que comprobar, temporada tras temporada, si esta simplificación realmente beneficia a los clubes modestos o si, por el contrario, termina beneficiando solo a quienes ya partían con más recursos para dominar su grupo de principio a fin.
La pregunta que la RFEF debería responder
Más allá del formato en sí, lo que echa en falta el aficionado al fútbol femenino de base es una explicación pública y detallada de los motivos deportivos y económicos detrás de esta decisión. Sin ese contexto, la eliminación del playoff corre el riesgo de leerse simplemente como un recorte de competición, en un momento en el que el discurso institucional insiste, precisamente, en la expansión y el crecimiento del fútbol femenino español.
