Kubalita, la portera de 15 años que defendió a España sin himno ni reconocimiento federativo
El 11 de enero de 1971, en Benidorm, una adolescente valenciana cumplía 15 años jugando de portera contra el Sizam de Madrid. No era un partido oficial —la Real Federación Española de Fútbol ni siquiera reconocía el fútbol femenino, y no lo haría hasta 1980—, pero para Carmen Arce, «Kubalita», fue el arranque de una carrera que la convertiría en la primera portera de la selección española.

Todo empezó con un anuncio en el periódico Las Provincias que buscaba «señoritas comprendidas entre los 12 y los 22 años» para formar el primer club de fútbol femenino de Valencia. Fue su padre, gran aficionado del Valencia CF, quien la animó a presentarse. Acudieron varias decenas de chicas; solo unas veinte o veinticinco se quedaron a entrenar. Arce empezó jugando de extremo —por su parecido físico con el delantero húngaro Ladislao Kubala le pusieron el apodo que la acompañaría toda su vida—, hasta que en un entrenamiento descubrieron que su verdadero sitio estaba bajo palos.
Aquel mismo 1971 se formó una selección nacional femenina que debutó en La Condomina de Murcia. No era oficial: las camisetas no estaban reconocidas por la federación, el escudo se sujetaba a la tela con un imperdible y no sonó el himno. Aun así, Kubalita recuerda que el rechazo casi nunca vino del público —»siempre nos recibían miles de personas y nos aplaudían»—, sino de las instituciones. España quiso acoger el Mundial no oficial de 1972, pero el régimen franquista bloqueó la propuesta.
Con el Racing de Valencia, luego rebautizado Marcol, y más tarde el Hércules de Alicante, Kubalita disputó dos partidos con aquella selección oficiosa hasta que una lesión y la falta absoluta de apoyo federativo —entrenaban tres días por semana, viajaban sin recursos, sin ningún respaldo económico— la llevaron a colgar los guantes en 1974. Se marchó a estudiar a Inglaterra y Estados Unidos, y acabó como subjefa de enfermería de oncología en Valencia.
Medio siglo después, su historia llegó a un público nuevo con la docuserie «Campeonas», donde compartió capítulo con Alexia Putellas. Kubalita representa una generación de futbolistas que jugó sin reconocimiento, sin sueldo y sin himno, y que sostuvo con sus propias piernas el terreno sobre el que hoy corre la Liga F.
