El Barça sin Alexia, Mapi, Ona y Salma: análisis de la mayor reconstrucción del fútbol femenino español

El FC Barcelona llega a la temporada 2026/27 como campeón de todo — Liga F, Copa de la Reina, Supercopa de España y Champions League — y sin cuatro de las jugadoras que construyeron ese dominio. Alexia Putellas al London City. Mapi León al London City. Ona Batlle al Arsenal. Salma Paralluelo al Lyon. Cuatro salidas en la misma línea, al mismo tiempo, en el mismo club. No es el final del Barcelona, pero sí el inicio de algo diferente.
La pregunta que abre esta temporada es táctica antes que emocional: ¿puede Pere Romeu mantener el mismo modelo de juego sin sus piezas más determinantes?
Lo que se va y lo que queda
Alexia Putellas no era solo un nombre, era el eje del sistema. La centrocampista organizaba el juego desde posiciones intermedias, filtraba pases entre líneas y daba el último pase con una precisión que pocos jugadores del mundo — hombres o mujeres — pueden igualar. Mapi León y Ona Batlle eran la base defensiva izquierda: agresividad, presión alta y participación activa en la construcción. Salma Paralluelo era la referencia ofensiva en profundidad, la velocidad pura que desequilibraba en los contragolpes.
Lo que queda es también mucho. Graham Hansen sigue. Irene Paredes y Marta Torrejón continúan en el centro de la defensa. Aitana Bonmatí, si regresa del proceso de recuperación que ha alargado su pretemporada, sería el eje del nuevo centro del campo. Giulia Dragoni está de vuelta tras dos cesiones en el Roma. Y Kerolin Nicoli llega del Manchester City para ocupar parte del espacio que deja Salma en el ataque.
Cómo puede funcionar sin ellas
Pere Romeu tiene material para construir un equipo competitivo. El problema no es la calidad individual — el Barça sigue teniendo tres o cuatro de las mejores jugadoras del mundo en su plantilla — sino la pérdida de automatismos y la necesidad de crear nuevas dinámicas colectivas.
El sistema de presión alta que hizo invencible al Barça en Europa depende de que todos los jugadores entiendan su rol y lo ejecuten con precisión milimétrica. Cuando cuatro de esos roles cambian de titular al mismo tiempo, el equipo tiene que reaprender partes del código que tenía automatizadas. Eso lleva tiempo.
La solución más probable de Romeu pasa por dar más responsabilidad a Aitana Bonmatí como organizadora, usando a Giulia Dragoni en una posición más avanzada que en el Roma y explotando la polivalencia de Graham Hansen para cubrir varias posiciones según el partido. La apuesta por la cantera — Aïcha Camara, Clara Serrajordi, Carla Julià — también puede dar minutos de calidad si el bloque titular necesita rotaciones.
El veredicto: competitivo, no invencible
El Barça seguirá siendo el favorito en la Liga F 2026/27. Tiene el mejor presupuesto, las mejores instalaciones y una cultura ganadora que no desaparece con cuatro salidas. Pero por primera vez en varios años, tiene rivales reales: un Real Madrid reforzado con Felicia Schröder, una Real Sociedad en ascenso y un Atlético de Madrid que llega con proyecto renovado. La ventana de oportunidad existe. Si alguien va a aprovecharse del Barça en transición, este es el año.
